En 2014 publiqué un cuento llamado Sobreviviente dentro de la antología Cuentos sin Espacio Tiempo Volumen 1. En ese entonces, jamás imaginé que años después volvería a esa historia para darle una nueva vida.
Con el paso del tiempo, y gracias a las buenas reseñas que recibió el cuento original, empecé a sentir que sus personajes todavía tenían mucho más que contar. Que su protagonista necesitaba más espacio para respirar, sufrir, equivocarse y sobrevivir. Y así fue como en 2026 tomé la decisión de convertir Sobreviviente en una novela corta.
La esencia de la historia sigue intacta. El corazón de Sobreviviente es el mismo que escribí hace más de una década. Pero esta nueva versión expande el mundo, profundiza los vínculos entre personajes y desarrolla escenas y conflictos que en el formato de cuento solo podían mostrarse de manera breve.
También hubo un evento inquietante que cambió mi mirada y que afiló mi pluma al momento de trabajar en esta nueva edición y fue vivir la pandemia del Coronavirus en 2020.
Después de atravesar un evento global tan extraño, angustiante y profundamente humano, mi forma de entender el miedo, el encierro, la incertidumbre y el comportamiento de las personas en situaciones extremas cambió para siempre. Esa experiencia terminó impregnando esta nueva versión de Sobreviviente de una manera natural. La historia conserva el tono oscuro y emocional que tuvo desde sus inicios, pero ahora también está atravesada por una mirada mucho más madura sobre la supervivencia y sobre lo que las personas son capaces de hacer, o soportar, cuando el mundo se rompe.

Tamara López, mi protagonista, también ocupa un lugar muy especial para mí. Cuando pensé en ella, quise construir un personaje que representara esa dualidad con la que muchas mujeres convivimos día a día, con la presión constante de encajar en modelos impuestos por la sociedad y, al mismo tiempo, la necesidad de sobrevivir, protegernos y cuidar a quienes amamos. Tamara nace desde ese conflicto. Desde una mujer que parecía encajar perfectamente en un mundo superficial, pero que, cuando todo colapsa, descubre una fortaleza que siempre había estado dentro de ella. En muchos sentidos, Sobreviviente también es una historia sobre identidad, sobre adaptación y sobre lo que queda de nosotros cuando desaparecen las reglas del mundo que conocíamos.
Otro aspecto que me atrae de esta historia y que me llevó a querer revivirla, es que las historias de zombis siempre han sido muy importantes para mí. Más allá del terror o de la acción, siempre he sentido que el género funciona como una forma de hablar sobre la humanidad, el miedo, la soledad y los límites morales de las personas en situaciones extremas. Entre todas esas influencias, hay una obra que marcó profundamente mi visión de este tipo de historias: Soy Leyenda, la novela de mediados del siglo pasado del escritor Richard Matheson, su lectura, que también te recomiendo encarecidamente, me inspiró en todo sentido para hacer realidad tanto el cuento como la novela corta que pronto podrán leer. La sensación de aislamiento, la melancolía y la reflexión sobre lo que realmente significa ser humano dejaron una huella enorme en la manera en que concebí Sobreviviente.
Por eso, si ya leíste el cuento original, quiero invitarte especialmente a leer esta novela. Ya que esta es más que una reedición de cambio de formato, es también una versión renovada, expandida y más viva y actual que nunca.
Y si esta es tu primera vez acercándote a Sobreviviente, espero de corazón que disfrutes este viaje tanto como yo disfruté escribirlo.
Muy pronto estará disponible en Amazon.
Gracias por acompañarme en esta nueva etapa.
Erika Moreno I.