SINOPSIS: Como en 2072 los asesinatos están terminantemente prohibidos, las víctimas son enviadas a través de una máquina del tiempo al pasado (2042), donde los Loopers, un grupo de asesinos a sueldo, se encargan de eliminarlas y deshacerse rápidamente de sus cuerpos. El problema surge cuando Joe (Gordon-Levitt), uno de los Loopers, recibe desde el futuro un encargo muy especial: eliminarse a sí mismo (Bruce Willis). Dirigida por Rian Johnson (Brick, The Brother Bloom).

RESEÑA: El tema de los viajes en el tiempo es uno de los argumentos que pueden darle un buen sabor a una obra cinematográfica, el tema de tener la posibilidad de cambiar el pasado y modificar esos errores que nos penan muchas veces en nuestras vidas despierta el interés del espectador ¿quién no ha pensado cómo sería su vida si tal o cual situación pudiera ser cambiada? ¿lo haríamos? Todas esas preguntas atraen a la audiencia hacia las películas que hablan de viajes en el tiempo y Looper me atrajo por lo mismo.  Pero en este caso el tema de los viajes en el tiempo no es más que el catalizador para una historia más profunda y personal que apela a la inteligencia del espectador y a un esfuerzo adicional por entender lo que está sucediendo, para recorrer un laberinto de emociones que no todos están dispuesto a explorar, sobretodo si se va al cine con las expectativas de disparos y persecuciones. Nada se da en bandeja y eso puede ser gratificante para algunos, pero demasiado exigente para otros.

Si creemos que esta cinta sería un entretenido intercambio de balas y escenas cool de persecuciones estamos en un error, aunque el filme coquetea con efectividad con el género de acción, este es más un drama, un viaje personal basado en un protagonista dual intepretado por el cada vez mejor Joseph Gordon-Levitt (500 Días con Ella, Inception, The Dark Knight Rises) y un legendario Bruce Willis (Sexto Sentido, 12 Monos) quien ha demostrado ya muchas veces ser además de una gran estrella de acción un excelente actor. El director nos muestra el mismo personaje representado por dos actores diferentes y cada uno, a pesar de ser la misma persona, tiene una meta diferente y han vivido en mundos diferentes, eso los hace antagonistas, en cierto sentido. Esa dualidad es genial, en mi humilde opinión, porque nos presenta ese laberinto de emociones y dualidades que hacen de Looper un trabajo refrescante en medio de la decadencia de ideas en Hollywood. Llega un momento donde uno como espectador no sabe a quien darle su favor. Interesante también es el escenario donde se desarrolla esta historia: El futuro (como en la mayoría de las películas de Ciencia Ficción) es oscuro, miserable y cruel, ganarse el sustento lleva a las personas a la prostitución, a convertirse en asesinos. Es un mundo caótico y desalmado, dominado por mafias y drogadictos.

El trabajo de Gordon-Levitt es impecable, aprendió a hablar, a moverse y a expresarse como Bruce Willis, fruto, por lo que sé,el actor se preparó intensamente viendo, analizando y aprendiendo la actuación de esta leyenda del cine de acción. Willis hasta llegó a grabar las frases que Gordon-Levitt tiene que decir en off para que pudiera ensayar. El resultado es una réplica perfecta del personaje principal con 30 años menos.

Tenemos, además, el excelente trabajo de la inglesa Emily Blunt (El Diablo Viste a la Moda, La Joven Victoria)  personaje del que es mejor no saber mucho para no caer en spoilers, que no solo se iguala a sus compañeros de reparto, sino que eleva la performance actoral, transmitiendo emociones y convirtiéndose en el bastión que mueve la segunda mitad del metraje.

Con todo lo expuesto anteriormente no quiero decir que Looper no tenga escenas de acción o sea lenta (si un poco más lenta en la segunda parte), pero toda esa acción es usada solo cuando va en función de la historia y no al revés. Aquí también se presenta un baile de sensaciones, de posibilidades, de cómo lo que hacemos hoy puede afectar el futuro, a esa persona que nos convertiremos en unos años más, como la más perqueña de las decisiones puede “mover montañas”. Looper no cae en grandezas, todo sucede en terrenos desconocidos, es como cuando en Terminator Kyle Reese hablaba sobre el futuro y nos mostraban pequeños vistazos sin mostrar demasiado apelando a la imaginación del espectador. Acá sucede lo mismo y, tal vez por su falta de presupuesto, la imaginación juega un rol mucho más importante, porque acá nos hablan sobre ese hipotético futuro (el presente de Willis)  gobernado por un tirano desalmado, un Hitler moderno, pero las imagenes son pocas y todo lo demás debe llenarlo nuestra imaginación. Lo cual, si uno lo piensa, es un acierto, mantiene el misterio en aquel baile de paradojas y posibilidades que es Looper.

Una excelente película, más íntima de lo que muchos pensaron, más dramática y más innovadora de lo que su trailer muestra. Un placer audiovisual que coquetea con diversos géneros cinematográficos en un mundo donde Hollywood no toma riesgos; un oásis en el desierto.

Pero como siempre, mis estimados freaks, son ustedes los que tienen la última palabra.

Muy buena.
Rating: ★★★★★★☆

Erika Moreno