SINOPSIS: Un antisocial chico genio de Harvard tiene una idea, una Red Social que cambiará el mundo para siempre, sin embargo el camino al éxito es una senda llena de sacrificios poco éticos y pérdidas personales.

CRÍTICA: Nominada a varios premios de la Academia, incluyendo mejor película y mejor director, y ganadora de todos los Globos de Oro a los que fue nominada esta cinta dirigida por David Fincher (El Club de la Pelea, El Curioso Caso de Benjamin Button) tiene la particularidad de crear una historia basada en la aún corta y poco atractiva historia de Facebook y convertirla en una cinta interesante de ver y de impecables actuaciones.

La intricada red de flashbacks que le dan colorido a una historia que en si misma es lineal y corriente, hacen de esta una historia para ver y cuyos personajes y diálogos electrizantes juegan con la atención del espectador y lo vuelven su aliado. La realización de Fincher es clásica e imparcial, desprovista de opinión, que por el contrario deja que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones. Me recuerda un poco a lo que sentí al ver las cintas del Che Guevara realizadas por Steven Soderbergh.

El ritmo, a pesar de ser una cinta plagada de diálogos, es trepidante y la edición perfectamente armada nos brindan dos horas de cinismo, tintes de humor y un final digno de recordar.

Temas como la amistad, la traición y la decepción rondan todo el argumento, y la importancia del diálogo y la buena actuación se hace imprecindible como el soporte y base del éxito de la cinta. En este respecto la interpretación de Jesse Eisenberg (Zombieland) como el creador de Facebook Mark Zuckerberg es sencillamente espectacular, la mezcla de genialidad, aprovechamiento y despreocupación lo hacen un personaje ambiguo y brutalmente antisocial, cumpliéndose a cabalidad la paradoja de su vida habiendo “creado” la red social más importante de los últimos años, siendo un personaje de escasas habilidades sociales. Héroe o villano? Más importante que eso es ver que las acciones que ha emprendido en su vida están basadas en las particulares características de su personalidad. El sacrificio de la amistad en pos de una meta más allá incluso del dinero representada en la persona de Eduardo Saverin (Andrew Garfield) y la ingenuidad de quien se deja embobar por la personalidad tentadora de un Sean Parker (Justin Timberlake) son las meras representaciones casi mitológicas del interior de un hombre sobrepasado por su propia vida y por su propio éxito. Un final comparado al de El Ciudadano Kane es la guinda de una torta que no hacen nada más que desentrañar la personalidad casi ausente o reprimida de un joven que lo tiene todo pero a la vez nada.

Respecto a la música, creo que es correcta, que acompaña bien cada una de las escenas pero no es nada de destacar y siendo sincera creo que su Globo de Oro en este punto fue un poco exagerado.

En mi sincera y humilde opinión uno de los aspectos que menos me gustó fue la falta de alma de esta cinta, y aunque correcta en todos los aspectos, el alejamiento de sus creadores de una opinión concreta le roban el sentimiento que pudo darle a este filme la genialidad de ser único en su clase, una pieza única dentro del vasto universo de la cinematografía mundial.

En resumen, una cinta de intensos diálogos, excelentes actuaciones y una edición plagada de flashbacks que hacen de una historia corriente una cinta digna de ver.

Buena.
Rating: ★★★★★★☆

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Erika Moreno